Gráfica captada de la televisión que muestra la respuesta ofrecida a los manifestantes que reclamaban pan y trabajo con medidas que tengan en cuenta no solo los bolsillos de los que están en el poder, sino las necesidades de la gente.

No pudo ser peor el estreno del presidente de la República, Mario Abdo Benítez, como principal autoridad ejecutiva para la resolución de conflictos o peligro de conflagración interna, que es lo que ocurrió este miércoles en Ciudad del Este, cuando turbas enardecidas de manifestantes salieron a las calles en plena crisis sanitaria por la pandemia, y a punto estuvieron de reducir a escombros el microcentro de la segunda ciudad más importante del Paraguay debido a los serios incidentes registrados, especialmente en la estratégica zona primaria del Puente de la Amistad con el Brasil.

“Esta es la respuesta que recibimos del gobierno, balas”, dijo temeroso una manifestante mientras apuntaba dedo acusador contra un soldado de la Marina en posición de combate con el dedo en el gatillo en señal amenazante.

“Marito ha ordenado llenar este lugar de marinos y policías, justamente los que más roban en la zona del Puente, para atacar a humildes padres y madres de familia que vienen a reclamar un derecho universal como es el pan diario”, gatilló un indignado mientras observaba desde la cabina de un camión de gran volumen el escenario de violencia en que se convirtió el centro de la conocida ciudad comercial limítrofe con la brasileña Foz de Yguazú, y a pasos de la argentina Puerto Iguazú.

El gran contingente de uniformados evitó que el mal pasara a mayores, pero quedó en el ambiente una sensación de rabia e impotencia de quienes, a pesar del frío y la amenaza latente del coronavirus, decidieron enfrentar la situación de carestía que enfrentan para hacer escuchar sus reclamos, mientras las altas autoridades de gobierno, incluidos senadores y diputados, observaban los hechos por la televisión, sin atinar a salir en defensa de sus representados, siquiera en estos momentos de rebeldía social por una causa extendidamente negociable.

Compartir:

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *