Luquitas posa feliz para la foto a poco de ser dado de alta, acompañado del ministro Acevedo y los valientes médicos y enfermeras encargados de su atención, que puso en alto la calidad de la medicina paraguaya.

Con muestras de alto contenido emocional, médicos, enfermeros, funcionarios administrativos e incluso pacientes del Hospital del Trauma despidieron este viernes a Lucas Riquelme, el niño de 6 años que había acusado tres proyectiles de arma de fuego disparados por agentes gatillo fácil en una infortunada barrera policial desplegada en la jurisdicción de San Lorenzo a finales de mayo pasado.

“No hay palabras para expresar esta felicidad, gracias mi Dios, gracias doctores, gracias enfermeras, gracias Hospital del Trauma y gracias a todos ustedes periodistas que nos acompañaron durante todo este tiempo que experimentamos la terrible pesadilla”, expresó entre lágrimas Ricardo Riquelme, padre de Luquitas, mientras una legión de alegrados trataba de eternizar el momento con instantáneas a las que se prestó contento el pequeño campeón.

Para que no haya dudas del buen estado físico de Luquitas, a modo informal los médicos expresaron que su cuadro no presenta complicaciones, y que deberá hacer consultas para hacer un seguimiento de su evolución, a más de sesiones de fisioterapia.

“Es un gran campeón”, señaló también emocionado el director del Hospital del Trauma, Dr. Agustín Saldívar, quien recibió el reconocimiento generalizado por las atenciones brindadas al niño durante su internación en ese centro especializado de Asunción.

Familiares del niño destacaron la calidad de la atención recibida por el paciente, mientras el padre dijo que “lo que nos ha pasado como familia debe motivar a la reflexión, en el sentido de valorar la vida y la salud por sobre todas las cosas”.

En el caso están imputados por tentativa de homicidio los suboficiales de Policía, Derlis Sanabria y Juan Amarilla.

El ministro del Interior, Euclides Acevedo, quien este viernes se encontraba entre las felices personas que congratulaban a Luquitas, había intentado defender la actuación criminal de los agentes gatillo fácil, pero debió dar un paso atrás luego de recibir andanadas de críticas.

Abogados consultados por La Mira coinciden en señalar la ilegitimidad de las barreras policiales improvisadas, aclarando que tienen carácter legal si se cumplen protocolos específicos establecidos por las normas policiales, que en el caso del niño baleado no se cumplieron.

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