La escritora exhibe el portal de su obra que, en ingenioso relato, busca entretener y educar al lector acerca de la exuberancia faunística del Paraguay. El cuento fue declarado “De interés ambiental” por el Ministerio del Ambiente y Desarrollo Sostenible (Mades).

“Toly y Yurumi” es el título de un singular material bibliográfico de la autora Patricia Elizabeth Gutiérrez Zelaya que, entre otros objetivos, apunta a entretener, informar, educar, instruir y generar conciencia acerca de la selva guaraní, específicamente particularidades poco conocidas de animales en vías de extinción.

Con la ayuda del Fondec y la WWF Paraguay, entre otros, el cuento sale a la luz pública con mucho optimismo, en el sentido de que podrá instalar juicios de valor acerca de la riqueza de la fauna paraguaya y, al mismo tiempo, instalar el hábito de la lectura en un país embelesado por los entretenimientos tecnológicos importados que impiden descubrir y apreciar la exuberancia faunística y ambiental de nuestro país.

“Yurumí es un oso hormiguero de Sudamérica. Él no es un oso famoso, pero debería, porque es un oso bonachón, con pelaje abundante y cola exuberante y solo come insectos. Toly, su prima, es un armadillo. Aunque es muy pequeñita, tiene un gran temperamento. Anda rápido, y cuando tiene dificultades muestra unos superpoderes que le dio la naturaleza y que descubrirás en esta historia”, señala parte del cuento acompañado por coloridas ilustraciones que, a medida que hilvana su retórica despunta peculiaridades cristalinas de un mundo imponente donde la imaginación creativa se confunde con el arte de la narrativa coloquial.

El material mezcla con habilidad el ajetreo rutinario de la vida en la selva con las actividades conservacionistas, de frente a la caza ilegal y otras prácticas que expulsan a estos seres maravillosos de su hábitat natural.

“Ya en el interior del bosque, en un claro muy adentro, Toly y Yurumí se detuvieron, y al girar Yurumí la cabeza, Toly comenzó a echar una carcajada. -¡Yurumí! ¡Tienes un hermoso collar! –Cierto -dijo Yurumí, y continuó: –¿Te hablé de unos árboles que están llenos de termitas en un lugar que conozco? ¿Tienes hambre?” expresa el párrafo final tras explicar que el collar de referencia se trata de un GPS, que las reservas de protección animal colocan a los animales para monitorearlos.

“Los lectores encontrarán también en estas páginas referenciales mensajes de amistad, compañerismo y aliento para enfrentar momentos difíciles con alegría y esperanza”, señala la autora, quien destaca la importante colaboración de sus hijos Paloma Alejandra y Guillermo David Barúa como singulares impulsores y motivadores, a más de sus padres y personas solidarias.

El cuento puede ser adquirido en locales de la librería El Lector, o llamando al teléfono 0983-444660.

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