A la sombra de Marito, que funge de protector, el ministro de Salud acumula sospechas de acción u omisión en el escándalo con la compra malograda de insumos chinos.

“Lo que hizo el ministro de Salud fue técnicamente firmar un cheque en blanco, ni más ni menos”, señalaron este jueves a La Mira fuentes fiscales que realizan la investigación de la “licitación” para la adquisición de insumos y equipos a ser utilizados por el personal de blanco de las dependencias sanitarias del país en la lucha contra el coronavirus.

A juzgar por el informe fiscal, la licitación se trató de una adjudicación direccionada a amigos (cómplices) del poder, que involucra de forma directa o indirecta al propio ministro de la cartera, Dr. Julio Mazzoleni, y a autoridades del entorno del presidente Mario Abdo Benítez, y por la parte privada adjudicada están metidos en el affaire farsantes presentados como empresarios (clan Ferreira), cuyos detalles están suficientemente adosados en la carpeta de investigación.

“A resultas de los primeros informes, personas cuyos nombres están en la lista de investigados coinciden en señalar que el ministro autorizó las compras de los insumos (que resultaron ser baratijas chinas) con los ojos vendados, confiando ciegamente en sus colaboradores empotrados en dependencias estratégicas”, expresó nuestro informante, que pidió el anonimato, pero está identificado por este diario.

En su descargo, Mazzoleni reconoció haber levantado el pulgar para la inversión (derroche) de G. 85.000 millones, que derivaron en un escándalo de proporciones que salpica al propio gabinete de Marito, quien lejos de asumir la gravedad del caso en un momento sensible de la población -por la amenaza latente de la pandemia y la falta aguda de elementos sanitarios en los hospitales públicos- dijo de forma abierta que el ministro mantiene su confianza.

Incluso anunció este jueves en rueda de prensa que el nombre de Mazzoleni suena con un alto grado de 85 por ciento de preferencia poblacional, como posible candidato a sucederle en el cargo de Presidente de la República en el 2023.

La inocencia del ministro en el escándalo de los tapabocas chinos está en duda, a juzgar por sus mismas expresiones, en el sentido de que autorizó la adquisición de los insumos extranjeros sin detenerse en detalles del contenido de los documentos licitatorios, que están adheridos a la investigación fiscal.

En último caso, se trata de una falta de omisión grave, que podría estallar si eventualmente la falta de insumos precipite el aumento de contagios del coronavirus.

Por suerte para el ministro, y a resultas de la buena política de cuidado sanitario poblacional implementado desde el primer momento de declaración de la pandemia, entre ellas el funcionamiento de los albergues para la cuarentena sanitaria, se están logrando resultados satisfactorios en la contención del mal, lo cual ha significado el reconocimiento internacional a Paraguay y un voto de confianza sanitario a Mazzoleni.

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