La particular y selectiva lente de Estados Unidos solo ve corruptos dentro del Partido Colorado, pero nada ve en tiendas oficialistas y opositoras del Paraguay minadas de rapiñeros que entregan la soberanía patria a cambio de impunidad.

Estados Unidos expone ante el mundo su perfil segregacionista y selectivo al declarar significativamente corruptos solo a afiliados a la Asociación Nacional Republicana (ANR), mientras adherentes a la oposición (liberales efrainistas) y del oficialismo abdista bailan en una pata al compás de la impunidad porque ningún miembro de la asociación de corruptos aliados al gobierno ha sido condenado y sancionado por el “gran juez del Norte».

Estados Unidos ha tomado históricamente como su patio trasero la República del Paraguay y con el presente gobierno ha convertido la soberanía nacional en trapo de inmundicia con el aplauso descarado de Marito y su legión de seguidores ávidos del continuismo, incluida la armada mediática “independiente”.

A tal punto ha llegado la injerencia estadounidense en Paraguay que se toma el tupé de dictar sentencias condenatorias por encima de la majestad de la justicia paraguaya que, bien o mal, constituye el poder constitucional natural para establecer condenas o sentencias que, en este caso, han sido reservadas para la potencia extranjera mimada por Marito.

Los significativamente corruptos condenados por Estados Unidos son, hasta el momento, el vicepresidente de la República, Hugo Velázquez; el expresidente Horacio Cartes; el diputado Ulises Quintana; el ex titular del Jurado de Enjuiciamiento de Magistrados, Óscar González Daher (fallecido) y el ex fiscal general del Estado, Javier Díaz Verón.

A esta lista negra se sumaron este jueves el ex presidente de la Dirección Nacional de Aeronáutica Civil (Dinac), Édgar Melgarejo Lanzoni; el miembro del Consejo de la Magistratura y del Jurado de Enjuiciamiento de Magistrados, Jorge Bogarín, y el pariente de Gustavo Rodríguez, intendente de San Pedro de Ycuamanyju, Vicente Andrés Ferreira.

Las condenas y sanciones de Estados Unidos son calificadas de “unilaterales” en un informe especial de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) emitido la semana pasada, donde hace mención explícita al papel histórico de “entrometido” que ejerce el gobierno norteamericano en países menos desarrollados como el Paraguay, donde hace al mismo tiempo de policía, juez, fiscal e incluso de presidente de la República, ante la figura traidora y genuflexa de Abdo Benítez y sus amigos de la oposición y la prensa.

“Estados Unidos está utilizando sanciones para imponer su jurisdicción a personas en el extranjero, lo que puede constituir violaciones de los derechos humanos, incluida la presunción de inocencia, el derecho a un juicio justo, la libertad de circulación y el derecho a la propiedad”, advirtió Alena Douhan, relatora especial de la ONU, sobre el impacto negativo de las “medidas coercitivas unilaterales” ejercidas impunemente por Estados Unidos en violación a los derechos humanos en los países doblegados.

Compartir:

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *