Tambores de guerra desafían el traspaso incruento e intimidan a ciudadanos en Asunción
El presidente del sindicato municipal exige «seguridad laboral» en medio de severos cuestionamientos de la ciudadanía por la inoperancia de los funcionarios y el anuncio de la intendente electa de vetar el contrato colectivo manejado entre gallos y medianoche con el intendente colorado saliente.
El encontronazo verbal que estuvo a punto de ir a los golpes antes de las elecciones en Asunción, sumado a disputas y discusiones de alta resonancia entre bandos políticos opuestos durante todas las internas partidarias, hacen presumir días tormentosos en la comuna asuncena, donde se han venido turnando en el poder intendentes de varios partidos políticos, todos con el mismo resultado de ineficiencia, inoperancia y corrupción, salvo según dicen el extitular comunal Porfirio Pereira Ruiz Díaz (general retirado), de quien los contribuyentes no tienen denuncias relevantes.
El concejal electo del movimiento Alianza Unidos por Asunción, Maximiliano Seiferheld, rompió el molde cuando irrumpió con irritación desmedida en la Junta Municipal, donde fue atendido por el director de Defensa del Consumidor, Guido Benítez, a quien exigió documentación sobre fiscalizaciones e intervenciones de esa dependencia destinada supuestamente al servicio del contribuyente.
Ante la negativa de Benítez, el opositor lanzó una serie de advertencias de grueso calibre que fueron interpretados por su ocasional contrincante como «amenazas» y anunció que presentará denuncia en salvaguarda de su integridad y dignidad.
Seiferheld pasó por alto las explicaciones sobre la exigencia de presentar solicitudes por escrito, en tiempo y forma, para que pueda acceder a los documentos, e intimidó a Benítez con enviarlo a la cárcel por supuesta obstrucción a la justicia y otros delitos que, según funcionarios, estarían relacionados con cobros ilegales por fiscalizaciones y otros tipos de recaudaciones mau.
A este caso se suma el anuncio de la intendente electa, Soledad Núñez, de eliminar la Policía Municipal de Tránsito (PMT) por considerarla una dependencia que, antes que acompañar a los ciudadanos con dinámica segura, se constituye en una trampa vial dedicada a coimear impunemente.
Vecinos indignados del populoso barrio Campo Grande, de Asunción, habían enviado una nota a Soledad Núñez pidiéndole que anule la PMT en caso de ganar las intendentables por considerar a los agentes un lastre para el normal desenvolvimiento vehicular en toda la extensión de la avenida Aviadores del Chaco.
Luego del anuncio de Soledad de que va a cerrar la PMT, los agentes cerraron filas en defensa de la coima, generándose intimidaciones encubiertas y llamados a la resistencia, como ha venido ocurriendo sucesivamente en otras dependencias de la Municipalidad dominadas por colorados y el propio Sindicato de Trabajadores de la Municipalidad de Asunción (Sitrama), de mayoría colorada, que anunciaron días tormentosos para Soledad en caso de que quiera revertir el cómodo estatus quo reinante, que significa desde hace años abandono, desidia, inoperancia y corrupción rampante.
En medio del culebrón institucional, funcionarios amenazan con una huelga indefinida en caso de que la nueva intendente anule el contrato colectivo de trabajo firmado entre gallos y medianoche en vísperas de las elecciones por la administración del ahora exintendente colorado Luis Bello, según fuentes para ganarse votos por encima de las necesidades urgentes de una ciudad con escenario aldeano.
La intendente opositora ha respondido que ella no se dejará intimidar por amenazas, agravios y maltratos en su camino a la declamada transparencia y consideró «lógico» que los burócratas municipales se nieguen a abandonar su estado de confort laboral y financiero para enfrentar un escenario donde tengan que trabajar y ser controlados para honrar sus puestos de trabajo.
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