Los dardos de la renovada Seprelad apuntan al ex ministro Carlos Arregui, señalado de pervertir la institución al regalar documentos confidenciales a la prensa amiga para usarlos como proyectiles contra Horacio Cartes y el cartismo.

Las nuevas autoridades de la Secretaría de Prevención de Lavado de Dinero y Bienes (Seprelad) han iniciado una serie de trabajos que tienen por objetivo sacar a la luz prácticas de perversión política llevadas a la práctica durante el pasado gobierno del presidente Mario Abdo Benítez con el único objetivo de sacar del ruedo electoralista a Horacio Cartes y pulverizar de esa manera el afán presidencialista del candidato Santiago Peña.

Bajo la dirección de la ministra Liliana Alcaraz, la renovada administración de la Seprelad ha procedido a relevar a autoridades de peso que, de acuerdo a evidencias, tuvieron algún grado de involucramiento en el “trabajo” institucional de proveer en bandeja documentos financieros confidenciales a amigos de la prensa que ofician de periodistas en los holdings mediáticos de los Vierci, Zuccolillo y Rubín entre otros.

De esta manera, la Seprelad al servicio de Marito violó de forma flagrante su misión de entidad gubernamental encargada de regular las obligaciones, actuaciones y procedimientos para prevenir e impedir la utilización del sistema financiero para el lavado de dinero u otros actos considerados ilegales o criminales.

El caso ha sido difusamente denunciado en medios no alineados al abdismo, pero todas las instituciones públicas de investigación, control y represión, incluido el mismo Congreso Nacional, todos ellos funcionales al abdismo Añeteté (después Fuerza Republicana), se llamaron a un cómplice silencio, cohonestando de esta manera actos de lesa orquestación gangsteril.

El objetivo era, por entonces, lograr el continuismo de Marito para continuar con el festival de saqueos y derroches de fondos y recursos del Estado, postergando indefinidamente reclamos hirientes de mejor vida para todos de parte de los “comunes”.

De acuerdo a los datos, que están siendo corroborados por las nuevas autoridades de Seprelad, el anterior ministro Carlos Arregui encabeza la lista de perversión institucional al ser acusado de proveer documentaciones secretas o confidenciales a los medios amigos, que de esta manera se encargaron a su manera y con “marca de fábrica” de divulgar informaciones de uso reservado del Estado paraguayo, incluso manipulándolas al gusto y paladar de los empresarios mediáticos, los mismos que al día siguiente irían a pedir y obtener dádivas de variado tinte, licitaciones amañadas e impunidad, especialmente para aquellos (irónicamente) involucrados en presuntos casos de lavado de dinero y contrabando.

El ex ministro René Fernández también figura en el listado de sospechosos de violar las leyes de confidencialidad del Estado, en este caso para exponerlas al servicio de los medios aliados, con los cuales establecieron una cabeza de persecución implacable e infame sin antecedentes en el Paraguay.

“Queremos poner a cada quien en su lugar, según haya sido su involucramiento y responsabilidad en la entrega de documentos oficiales a la prensa aliada”, afirmó este jueves un funcionario de alto rango nombrado en Seprelad tras ser abordado por La Mira.

Añadió que todos los acusados serán denunciados ante el Ministerio Público, con el debido acompañamiento de pruebas y evidencias documentales que, según explicó, “pueden ser corroboradas con solo escarbar las publicaciones de las radios, diarios y televisión durante el gobierno del presidente Marito”.

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