Giuzzio no solo es señalado por su vinculación con el crimen organizado sino de ofrecer datos confidenciales de personas a su amigo y protector Marito. La impunidad llega a su fin y muchos ya le ven con el tradicional uniforme naranja de los reos de EE.UU. (Foto: diario La Nación).

Los fiscales anticorrupción Osmar Legal y Alicia Sapriza imputaron este martes por cohecho pasivo agravado al exministro del Interior Arnaldo Giuzzio, luego de que la Fiscalía General del Brasil remitiera al Ministerio Público de Paraguay pruebas y evidencias que comprometen gravemente la vinculación del hombre fuerte de Marito con el crimen organizado.

El caso salió a la luz en ocasión de la fallida intervención de la Senad y el Ministerio Público en un barrio vip de Ciudad del Este donde se montó un gran operativo supuestamente para atrapar al capomafioso brasileño Marcos Vinicius Espíndola, considerado el criminal más buscado del Brasil, con múltiples causas abiertas por tráfico de drogas, lavado de dinero, asesinatos y atentados contra la vida y bienes de centenares de personas, según el informe oficial.

Luego de que quedara en evidencia pública a través de la prensa, y destituido por su amigo el presidente de la República Mario Abdo Benítez a quien sirvió abiertamente, Giuzzio reconoció que tuvo acercamientos ocasionales con el capo narco, y trató de desviar la atención por el lado de una inventada persecución política que finalmente no prosperó.

Hoy día, pese a estar supuestamente fuera de la elite de poder, el ex fiscal anticorrupción brinda “asesoramiento” y otros tipos de ayuda vital a Marito y sus amigos de la oposición, especialmente aquellos comprometidos con ilícitos o crímenes, entre ellos robos y saqueos a las arcas del Estado.

“Nunca se fue”, afirmó una fuente oficial al diario La Mira, tras señalar que Giuzzio solo fue sacado del Ministerio del Interior, pero fue internado en un compartimiento virtual del Palacio de Gobierno donde se encarga de filtrar al oficialismo y a la prensa amiga datos confidenciales de personas, arteramente cedidos con interés electoralista.

“Otro que pronto va a aparecer en las designaciones del gobierno norteamericano como significativamente corrupto”, postea este martes en su sitio social la indignada Soledad Báez Osorio, tras hacerse eco de uno de los tantos memes divulgados en las redes sociales que muestran a Giuzzio con el tradicional uniforme naranja que distingue a los reos en Estados Unidos.

“Otro carruaje de Marito”, opina por su parte Marcelo Campos y critica al presidente de la República por su inutilidad para seleccionar colaboradores dignos.

El indignado social también hace referencia al propio vicepresidente de la República Hugo Velázquez, “a quien Marito le tuvo a su lado en todo este tiempo sin reparar en las graves acusaciones que pesan en contra de Hugo Velázquez, lo que evidencia no solo su desastre de gestión sino el fracaso de su personal de inteligencia, a menos que se sienta cómodo durmiendo con corruptos”, dispara.

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