“Lo que poca gente sabe, y se mantiene como secreto de confesión, es que el IPS está en quiebra técnica -según Resolución Nº 44/18 de la CGR- por los pillajes en cadena de los recursos institucionales», denunció el economista Lovera Cañete.

La carta de fundación del Instituto de Previsión Social (IPS) resalta por los fines y objetivos de este gigante del seguro social paraguayo que fue creado para satisfacer necesidades de salud y bienestar jubilatorio de trabajadores aportantes que, con el paso del tiempo, han venido transgrediendo impunemente hasta convertirla en un emporio de corrupción cuyos tentáculos golpean con fuerza a los asegurados, que hoy día acusan los sinsabores de una estructura de perversión generalizada sin visos de solución.

“Lo que poca gente sabe, y se mantiene como secreto de confesión, es que el IPS se encuentra en quiebra técnica -según Resolución Nº 44/18 de la Contraloría General de la República (CGR)- por los pillajes en cadena de los recursos institucionales, entre ellos una resta de G. 584.000 millones de fondos de jubilaciones saqueados con fideicomisos disfrazados, que representan montos colosales de ganancias espurias para la rosca rapiñera”, denunció en su momento el economista Sergio Lovera Cañete.

Lovera Cañete se desempeña como presidente de la Asociación Profesional de Funcionarios del IPS, y en todos estos años ha denunciado decenas de casos documentados de saqueo de fondos institucionales, bajo variados y creativos formatos.

“En todo este tiempo los jubilados no se han movilizado para recuperar su dinero, que sistemáticamente les está siendo esquilmado por sucesivos presidentes del IPS, entre ellos el actual Vicente Bataglia, mientras el representante de los jubilados ante el Consejo de Administración, Roberto Brítez Ferreira, se ha mantenido firme en su papel de figura decorativa, abrazado a su zoquete y ciego, sordo y mudo para defender los intereses de los asegurados y abuelitos”, disparó Lovera Cañete, quien es sistemáticamente ninguneado y perseguido por las autoridades.

Abordado por La Mira, el profesional explicó que fideicomiso disfrazado se produce cuando las autoridades previsionales extraen los fondos jubilatorios y los llevan a un banco, convirtiéndolos en valores.

“Los millones deberían ir a la bolsa (de valores) para ser ofertados al mejor postor nacional e internacional, pero qué paso aquí, esos fondos millonarios no se fueron a la bolsa de valores sino quedaron en el mismo IPS a disposición de la rosca, que volvió a comprar esos fondos a través de fondos de salud a 5,1% a 20 años de plazos. Para decirlo de forma directa, se empeñaron nuestros fondos hasta el año 2038, que viene a ser hasta el 50% de los fondos de salud disponibles, por eso es que no hay medicamentos y la calidad de la atención está por el suelo”, expresó Lovera Cañete.

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