Un agente de Senad llega tarde porque los narcos huyeron. Se trata de un escenario repetido que esta vez arrojaría resultados diferentes, a juzgar por el involucramiento de policías federales del Brasil.

La Secretaría Nacional Antidrogas (Senad) y la Policía Federal del Brasil iniciaron un operativo macro en los montes de los departamentos de Amambay, Canindeyú y Caaguazú donde proyectan la destrucción de toneladas de drogas más estructuras logísticas de producción con pérdidas multimillonarias para la mafia del narcotráfico y el crimen organizado en esa parte del país.

Se trata tal vez de la última acción a gran escala de la Senad, que cambiará indefectiblemente de autoridades en el gobierno que se avecina.

Durante todo el desastre de gobierno del presidente Abdo Benítez, la Senad ha estado en el ojo de las críticas por su política de manos blandas contra las grandes estructuras criminales, concentrando su atención en las organizaciones encargadas de segundas o terceras instancias del tráfico y la detención de “peces chicos”.

Estos narcos de peso medio o pluma nada impactan en el negocio que significa miles de millones de dólares de dinero sucio distribuido para su lavado o blanqueo a través de entidades financieras o una amplia gama de negocios y empresas repartidos a lo largo y ancho del país, con el involucramiento de autoridades nacionales de los tres poderes del Estado, según se desprende las crónicas periodísticas.

La Operación «Nueva Alianza» que se ha puesto en marcha ahora entre las fuerzas antinarcóticas de Paraguay y Brasil se corresponde a un convenio de cooperación vigente entre la Policía Federal del Brasil y la Senad que apunta a anular centros de producción y grandes volúmenes de marihuana en territorio paraguayo.

Este fin de semana comenzó la edición número 39 del operativo conjunto, que en esta ocasión realiza acciones coordinadas en los departamentos de Amambay, Canindeyú y Caaguazú, considerados los centros de mayor producción de droga en Paraguay, junto con los departamentos de San Pedro y Concepción.

Las tareas cuentan con el apoyo del Ministerio Público, la Fuerza de Tarea Conjunta y los departamentos regionales de la Senad de Pedro Juan Caballero, Salto del Guairá, Bella Vista Norte y Caaguazú.

Tras las primeras dos jornadas de incursiones, las fuerzas operativas lograron desarticular 23 campamentos narcos, anulando 2.250 kilogramos de marihuana lista.

Por otro lado, se procedió a la erradicación de 19 hectáreas de cultivos de cannabis, que tenían un potencial de producción final de al menos 57 toneladas de la droga lista.

En total, se estima que fueron sacadas de circulación casi 60 toneladas de marihuana, cuyo principal destino sería el mercado brasileño.

El perjuicio a las estructuras criminales responsables de dichos cultivos es de unos 1,7 millones de dólares, según se informó.

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