Tres exautoridades del MAG acusados de vaciar recursos destinados al desarrollo campesino en la era Lugo. La justicia cómplice les premió con el blanqueo, sentando nuevamente un precedente nefasto de sumisión al poder y desprecio vil a la majestad de la ley que castiga la corrupción.

En una muestra de infamia sin límites que llena de inmundicia la historia judicial paraguaya, acaban de dejar impune un perjuicio patrimonial superior a G. 71.000 millones de guaraníes en el Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG) en la era Lugo, que comprometía en delitos y crímenes a los ex ministros liberales efrainistas Enzo Cardozo y Rody Godoy, a más del entonces viceministro de Ganadería, Armin Hamann Bugs, entre otros, quienes fueron favorecidos por centenares de chicanas que contaminaron el juicio durante los últimos 6 años.

Durante todo este tiempo, abogados expertos en este tipo de maniobras lograron mantenerse a salvo de sanciones establecidas por la ley para los casos de litigantes de mala fe mediante el ninguneo explícito de jueces venales arrodillados ante el imperio del poder y el dinero, y de esa manera llevaron el juicio hasta la extinción de la causa, como crónica de un hecho que se veía venir.

Los ex ministros -hoy día multimillonarios empresarios en su natal Coronel Oviedo- fueron procesados por un desvío documentado de G. 3.700 millones y, en un segundo manotazo a las arcas del MAG, se apropiaron según la acusación de un monto superior a G. 68.000 millones, a lo cual se suma la friolera de G. 20.000 millones rapiñados de acuerdo a la denuncia fiscal por el ex viceministro Hamann Bugs, a quien se le ve campante por su natal Colonias Unidas haciendo negocios siderales con la cooperativa local, según los datos.

El sobreseimiento definitivo fue otorgado por los jueces Elsa García, Fabián Escobar y Yolanda Portillo, en medio de los vítores de los abogados y sus clientes que celebraban la victoria judicial, mientras millares de campesinos empobrecidos siguen llorando miseria por la falta de atención a sus necesidades, luego de que estas altas autoridades de la época de Lugo se burlaran de ellos y les endulzaran la boca con falsas y arteras promesas de ayuda, asistencia y acompañamiento para el desarrollo de las fincas familiares que nunca se dieron.

Entre las acusaciones fiscales figuraban los delitos de lesión de confianza y estafa, a más del delito criminal de lavado de dinero, que la inmunda justicia paraguaya los ha tirado al archivo, dejando otro precedente nefasto de injusticia, desvergüenza e infamia.

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